El drama mixteco de la migración a EEUU, bandera de Donald Trump en su campaña – Jorge David Cortés Moreno

Por:  Jorge David Cortés Moreno – Perfil LinkedIN

El drama mixteco de la migración a EEUU, bandera de Trump en su campaña – Jorge David Cortés Moreno

El magnate Donald Trump quien busca la candidatura republicana para las próximas elecciones en EEUU del 2016 ha sido reiterativo en el ataque a la gran masa de migrantes en ese país y más específicamente a los migrantes mexicanos.

México es uno de los países que más población expulsa hacia Estados Unidos de América y esta situación no es el resultado exclusivo de la búsqueda de trabajo o de mejores ingresos, sino de los esquemas de exclusión que profundizan la pobreza.

EL DRAMA MIXTECO DE LA MIGRACIÓN

En México, suele referirse a la mixteca poblana como una zona que se encuentra en el estado de Puebla –entidad vecina a la capital del país- y que se caracteriza por dos elementos lacerantes: su marginación ancestral y la enorme cantidad de personas que expulsa hacia los Estados Unidos para trabajar y enviar dinero a la familia que dejó en el hogar comunitario, comúnmente conocido como “terruño”. Los mixtecos son por sí solos, tema extraordinario para el análisis migratorio: baste saber que en lapso 1980-2000, el número de migrantes poblanos aumentó veintiséis veces, cuando otros estados mexicanos no pasaron de cuatro[1].

Semejante incremento es consistente con los puntos de expulsión “culturalmente conectados con Estados Unidos” –léase, la “mixteca”- por lo que puede afirmarse que aquellos poblanos que han logrado llegar a Estados Unidos, no solo se han mantenido en términos de flujo migratorio; de hecho, han crecido de una forma vertiginosa, aunque algunos comienzan a regresar por consecuencia de la crisis estadounidense.

Más allá de la delimitación geográfica que innumerables especialistas han producido sobre los límites de la mixteca poblana, algunos expertos han terminado por interrogarse en otro territorio: ¿dónde inicia y donde termina la influencia emocional, cultural, social de la mixteca poblana? En ese tenor puede entenderse con mayor precisión el conjunto de razones y sinrazones que orilla a cientos de jóvenes y hombres nativos de tal región, para embarcarse en uno de los cruces fronterizos más peligrosos del mundo (segundo lugar en riesgo de morir en el intento; el primero es Gaza) y una vez logrado el “salto”, colocarse en algún oficio desgastante a la vez que pobremente remunerado para finalmente, enviar cien, doscientos dólares, cada quince días, cada mes, a la familia que quedó en el “terruño”, envuelta en una suerte de satisfacción culpable: el hombre de la casa, el hijo mayor, cruzaron la frontera y ahora –a distancia- sostienen a la abuela, a la esposa, a la madre, a los hermanos menores; sin embargo, el peligro y la distancia se encargan de agudizar una culpa a veces personal, otras comunitaria respecto a la aventura que emprendieron los hombres de la casa, en una especie de ritual, costumbre y necesidad económica, todo ello envuelto en una convicción social: la tradición migratoria.

¿El mixteco poblano migra por necesidad o por tradición? Y en cualquiera de las respuestas, ¿lo hace para evitar la exclusión o termina siendo víctima de otra modalidad de exclusión? A partir de estas interrogantes, se presentan algunas respuestas seguramente especulativas, porque en las zonas más intrincadas de la impronta social, toda certeza es relativa.

APROXIMACIONES A LA COSMOVISIÓN DE LA EXCLUSIÓN MIXTECA

Dada la complejidad del tema abordado, se hace pertinente estratificar los componentes principales que a juicio del autor, el Dr. Jorge Cortés Moreno tienen una marcada influencia en el proceso migratorio de los poblanos mixtecos a Estados Unidos y que exhiben de forma cruda, que para este conjunto de mexicanos, no solo se ven envueltos en una segregación social en Estados Unidos al convertirse en “aliens”, ilegales, indocumentados.

La realidad es que viven dos procesos de segregación social adicional: uno, propiamente en casa y otro, en estados de la República Mexicana a los que se vieran forzados a parar, por razones que apuntaremos más adelante. El mixteco poblano vive una sucesión de fenómenos de segregación social que las más de las veces, colindan con el “apartheid” y se alejan cada vez más de la mera condición de ilegal. Se ha generado un gráfico que intenta ilustrar tales estadios de segregación social, explicándose con pormenor más adelante.

Exclusión social del mixteco poblano (planteamiento espacial-cultural)

Comunitario-interno

Migratorio-interno Migratorio-externo
Ocurre específicamente en la localidad de origen, en el pueblo, no fuera de él. Se da en localidades ajenas al pueblo, en Puebla o en otra parte de México. Se da en Estados Unidos, ya hecho exitosamente el cruce fronterizo desde México
La principal fuerza excluyente es la presión social para irse a EUA. La principal fuerza excluyente es la belicosidad del citadino contra el indio. La principal fuerza excluyente es su condición ilegal, de “alien”.
La estructura social local presiona, a la vez que mantiene integrado el tejido social del futuro migrante. El migrante (ahora, interno) no cuenta con estructura social de apoyo; es un extraño dentro de su propio país, ajeno a éste. El migrante (ahora, externo) cuenta con una modesta estructura social de apoyo, de familiares o amigos que ya elaboraron su propio constructo comunitario.
Fig. 1 Autor: Jorge David Cortés Moreno. BUAP. México. 2009.

LA EXCLUSIÓN COMUNITARIA INTERNA

La mixteca poblana, en términos de micro sociedades expulsoras descontruyó su edificio microsocial -respecto al fenómeno migratorio[2]– para producir uno con fuertes implicaciones psicológicas y por supuesto, culturales: los padres de familia “improntan” a su descendencia para “hacer la América”, apenas concluyan su educación básica. Ante la aplastante fuerza de la tradición, la comunidad expulsora sirve como base de adiestramiento para convertir al migrante en “paisano”, una suerte de transformación cultural y binacional que consiste en existir físicamente en Estados Unidos, a la vez que se existe espiritualmente en México.

Producto de una marginación que lo aleja de oportunidades económicas, educativas y culturales, mezcladas con aquella “impronta” familiar y comunitaria, el mixteco deberá arriesgar el todo por el todo y vivir una temporada en los Estados Unidos, si acaso ser protegido por el núcleo afectivo que se “fundó” hace tiempo por sus primeros familiares y amigos, en alguna de las ciudades[3] propias de la migración poblana: Nueva York (Manhattan, Brooklyn, Queens, Bronx y Staten Island), California, (Los Ángeles, Pasadena, Santa Cruz y San José), Filadelfia y Chicago; sin omitir que el destino típicamente poblano es Nueva York[4].

Semejante impulso cobra mayor vigor si se consideran los enormes problemas del estado de Puebla para generar empleos estables, con una remuneración justa, con seguridad social que no ofenda. Pero no hay tales posibilidades en la ciudad de Puebla (capital estatal) y por lo tanto, prácticamente imposible de tener en zona mixteca.

LOS EMPLEOS EN PUEBLA:

EN DIEZ AÑOS, 852 NUEVAS PLAZAS POR AÑO

Inicio de cada año (enero)
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
De 398 mil 440 inscritos en el IMSS en 2000 a 409, 656 inscritos en el 2009, existe una diferencia de 11 mil 216 empleos más, en 10 años: 1 MIL 121 POR AÑO. A esa cantidad, se le descuentan los empleos temporales (24%): en diez años, los gobiernos estatales en Puebla han producido 852 plazas por año para 217 municipios.
398, 440 inscritos en el IMSS
414,502 inscritos en el IMSS
392,453 inscritos en el IMSS
396,454 inscritos en el IMSS
383,137 inscritos en el IMSS
394,054 inscritos en el IMSS
394,475 inscritos en el IMSS
404,482 inscritos en el IMSS
413,947 inscritos en el IMSS
409,656 inscritos en el IMSS
Fig. 2 Fuente: elaboración propia, con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social

A lo anterior habrá que agregar la enorme volatilidad macroeconómica del estado de Puebla: al 2008 la deuda pública estatal[5] para Puebla era de unos 6 mil 327 millones de pesos (633 millones de dólares a diez pesos por dólar, antes del crash estadounidense); con una deuda per cápita de 85.82 dólares, situación que al combinarse con el hecho que dicho estado se encuentra en la posición 28 (de 32) en lo que se refiere a “Facilidad para hacer negocios, 2007” según el Banco Mundial[6], y que ofrece un ingreso per cápita de apenas 6 mil 157 dólares[7], para mantenerse en la posición 22 de 32 posibles -distante de los 15 mil 284 dólares que ofrece el estado de Campeche, por ejemplo- puede pensarse que será difícil para un mixteco pretender acomodarse en la economía de su propia comunidad –y ni pensar en la capital de su estado- lisa y llanamente porque no hay trabajo donde colocarse, ni actividades reales de apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa que en el caso mexicano, ofrecen el 90 por ciento de todos los empleos existentes para una masa de trabajadores que ronda los 29 millones de personas.

Las siguientes cifras pueden dar una idea del conflicto extremo que los indígenas en México pueden vivir al intentar buscar un empleo remunerado, en su propia comunidad.

ALGUNOS INDICADORES SOBRE EL TRABAJO EN MÉXICO

DE ACUERDO A CIFRAS OFICIALES

ITEM CIFRA
Trabajadores protegidos por el Programa de Preservación del Empleo, dentro del plan anticrisis a febrero 20, 2009. 60 mil 620 trabajadores
Población económicamente activa en México, al 2006 43 millones 915 mil 271 personas
De la PEA, trabajadores subordinados y remunerados 28 millones 676 mil 671 personas
De la PEA, trabajadores por cuenta propia 10 millones 012 mil 681 personas
De la PEA, trabajadores no remunerados 3 millones 074 mil 068 personas
Promedio nacional de horas trabajadas a la semana 43,1 horas
Relación de trabajadores protegidos por el Programa de Preservación de Empleo, contra los que no lo están 1 trabajador protegido por cada 473 trabajadores que no lo están, de los “subordinados y remunerados”
Fig. 3 Fuente: elaboración propia del Dr. Cortés Moreno  con datos del Banco de México.

Lo anterior permite entender que en el caso de la mixteca poblana se da una combinación de factores negativos que impiden la salida de la marginación y por consiguiente, de la exclusión aun en términos de un Estado-Nación, ya no digamos más allá de sus fronteras. En este primer elemento tenemos que la pobreza es el primer factor que opera hacia adentro y hacia fuera de la comunidad al habitante-excluido. Pero existen otros elementos que cocinan aún más el caldo de la disfunción social y enriquecen la expulsión cotidiana de jóvenes y hombres hacia los Estados Unidos: el cacicazgo y el paternalismo, que a su vez se conectan con “causas-efectos” en términos raciales, de liderazgo, religión y hasta en lo estrictamente técnico-adaptativo.

Pautas de Segregación Social que impactan a los migrantes procedentes de la Mixteca Poblana, en territorio nacional mexicano y, Estados Unidos
Variable territorial
Disfunción en un componente del funcionamiento social específico
Racial
Liderazgo
Religioso
Ideológico
Espacial
Técnico adaptativo
Endógeno
(en la mixteca poblana y, en México)
Ser “indio” contra ser “ladino”,
de la ciudad.
Ser controlado por el cacique y la estructura clientelar
Católico,
protestante
o ateo.
¿Priista, Panista,
Perredista, otro?
“Vivir en el rancho” o “vivir en la ciudad importante”
Sin conocimiento básico del
inglés e
Internet
Exógeno
(en los Estados Unidos de América)
Ser “expulsado por alien”, contra ser “asimilado”
Ser víctima de un Estado vigilante, no paternalista, desconocido
6 mil posibilidades entre religiones, semirreligiones y creencias
No hay partidismo posible siendo “alien” ni “asimilado”
“Alien-nómada”
o,
“asimilado sedentario”
Cierto manejo del inglés
y entendimiento básico
de Internet
Figura 4. Autor: Jorge David Cortés Moreno. BUAP. México. 2009.

La tabla indica que el migrante –independientemente del factor económico- sufre embates en las tres posibilidades mencionadas (en el pueblo, en cualquier estado de la República y finalmente, en Estados Unidos) que al combinarse con los componentes etológicos de la cultura local y nacional, termina por ser víctima de una exclusión diferenciada -pero al final de cuentas, exclusión- en cualquier posibilidad territorial que seleccione para trabajar y eventualmente, vivir con su familia.

En el terruño, no salir a Estados Unidos puede ser una cuestión de status; vivir en otro estado de la República implica ser calificado como “indio” (peyorativamente hablando) y radicar en Estados Unidos lo deshumaniza por completo para dejarlo con un calificativo que igualmente se aplica a los extraterrestres: “alien”.

CONCLUSIONES

El mixteco aun ganando, pierde con la segregación social siempre en contra suya, basta con la muestra de la gran campaña racista desplegada por Donald Trump en este período de pre candidaturas 2015, pero el mixteco en el terruño, puede ser dominado por el cacique que hace las veces de un Estado paralelo (sin apartar el hecho común, que el cacique sea quien preste los dólares para que alguien salga a los Estados Unidos, quedando en prenda las remesas de los familiares que se quedan en el pueblo), mientras que en la ciudad, ajena a la tranquilidad del pueblo nativo, se hace víctima de la violencia urbana, de la corrupción imperante, de la voracidad de todos aquellos que integramos la fauna citadina. Justamente en este último escenario se inscribe el segundo planteamiento espacial-cultural del mixteco poblano.

Citas y referencias
[1] INEGI. La migración en Puebla. 2005. México.
[2] Se recomienda leer de, González, Laura: Las redes de migrantes guanajuatenses; CONAPO y gobierno del estado de Guanajuato. 1997. México.
[3] “Mapa 1”. Los mexicanos que residen en Estados Unidos. CONAPO. México. 2000.
[4] Rivera, Liliana. Transformaciones comunitarias y remesas socio-culturales de los migrantes mixtecos poblanos. Edición de autor. 2003. México.
[5] Véase datos (a febrero 2009) del Banco de México. www.banxico.org.mx. El cálculo de la deuda per cápita se hizo a partir de una población de 5 millones 383 mil 133 poblanos (datos del INEGI, Censo de Población y Vivienda 2005. México) considerando los 6 mil 327 millones de pesos que indica el BANXICO y, el dólar a 13.69 pesos a la venta, de acuerdo al periódico “Reforma”, del sábado 4 de abril de 2009. Sección Nacional. Cintillo de Precios y Cotizaciones.
[6] Véase hipervínculo Doing Business, del Banco Mundial. 2007. www.doingbusiness.org
[7] Cálculo a partir de los datos de empleo, compensación y competitividad de dos fuentes: el Banco de México (Estadísticas) www.banxico.org.mx y el INEGI (Anuario Estadístico de los Estados Unidos Mexicanos 2006) www.inegi.gob.mx

Jorge David Cortés Moreno Acerca de: Jorge David Cortés Moreno
Académico, consultor experto en comunicación política.

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