Propaganda Oscura: Contradicción e Irracionalidad en la guerra política – Jorge David Cortés Moreno

Jorge David Cortés Moreno

Por:  Jorge David Cortés Moreno – Perfil LinkedIN 

La propaganda a principios del siglo XXI ha sufrido serias transformaciones respecto a aquella que se desarrolló en el siglo XX. A diferencia de la que utilizaron en su momento personajes como Joseph Goebbels o Karl Haushofer, la nueva propaganda solamente encontró un límite para su compromiso con el poder: los recursos de los que pueda disponer para alcanzar sus metas. A su vez, el mundo contemporáneo dejó colisionar a la imagen con el embuste, permitiendo que los mecanismos que separan la persuasión de la manipulación se fragmentaran y así nació la propaganda que aquí comentamos.

El concepto negro de la propaganda

La propaganda negra y su definición tradicional ─“aquella de la que no puede precisarse su origen verdadero”─ ha perdido todo sustento a partir de las siguientes evidencias:

  1. En primer lugar, la propaganda negra en la prensa ha sido tan exageradamente utilizada que ha perdido su otrora avasallador efecto “negro”. De ser un recurso efectivo por selectivo, se ha hecho oscuro por mundano.
  2. La propaganda negra dejó de ser clandestina en el sentido de la conflictividad política del término. De hecho, es común que el trabajo de una organización política sea dividido en otras más ─satélites, membretes, fachadas─ que se encargarán de asumir el costo político de la divulgación de tal o cual idea.
  3. La propaganda negra era combinada con la catalización calle por calle para producir una reacción en cadena por parte de los grupos más manipulables. En los casos en que se utiliza la propaganda negra con la agitación, se puede observar que dicha mezcla funciona sí y solo si se aplica en los sectores más fanatizados y/o menos informados, educados y preparados de la sociedad.

6 Factores de la propaganda negra

La propaganda negra será aquella que se identifique con las siguientes características:

1.- No forma parte de la fuente oficial de la organización política, económica o social que sea directamente beneficiada por la acción de ese tipo de propaganda.

2.- Está dirigida a la población menos culta, educada, preparada de la sociedad, ya que se alimenta de la ignorancia para incrementar su poder.

3.- Tiene fecha de inicio y de término; generalmente, su caducidad coincide con la calificación de un proceso electoral y la entrega de la constancia de mayoría para el candidato ganador por parte de la autoridad correspondiente.

4.- No pretende aniquilar al partido político, candidato o alianza que se considere adversario del propagandista o beneficiado de éste; solo pretende ganarle la contienda en disputa, razón por la que la campaña negra cesa al término del proceso electoral.

5.- Trabaja en los medios masivos de comunicación, potencializando su efecto al combinarse con el azuzamiento en actos masivos, mediante agitadores profesionales.

6.- Los dineros destinados para la campaña generalmente se “cancelan” al término del proceso electoral, ya que no “costea” sostener indefinidamente una estructura fija.

11 Factores de la propaganda oscura

1.- Puede llevar años de labor mientras que la propaganda negra trabaja con ciclos puntuales, casi siempre determinados por el calendario electoral de los estados y la federación; la oscura opera en plazos determinados por el fin en tanto cuanto fin ─la aniquilación del objetivo y no su derrota-

2.- Es oscura porque no siempre trabaja con la luz y la sombra; es decir, que la estrategia general de tal propaganda decide qué acciones operar ante los reflectores de la opinión pública y cuáles implementar en la trastienda de la sociedad.

3.- Es oscura porque no trabaja a los ritmos de una campaña política (aunque puede hacerlo); la venganza contra un político no siempre opera en función a los comicios electorales. Los trabajos de la propaganda oscura carecen de cualquier calendario por lo que pueden ser implementados apenas se cocinen los primeros elementos de una estrategia de exterminación.

4.- Su ritmo depende de tres factores básicos: la condición de fortaleza o indefensión que posea el personaje objetivo en un momento dado; los recursos de los que se disponga para iniciar los trabajos correspondientes y, la habilidad del estratega para implementar las acciones pertinentes.

5.- Puede formar parte de la fuente oficial de la organización política, económica o social que sea directamente beneficiada por la acción de ese tipo de propaganda; la condición indispensable para que forme parte de la fuente oficial radica en que las acciones (oscuras) queden cubiertas con una coartada legal o moral sólida ante la opinión pública.

6.- Está dirigida a cualquier tipo de población: a diferencia de la propaganda negra, ésta no funciona exclusivamente con la gente menos culta y educada de la sociedad; la oscura se alimenta de ingredientes que poco o nada tienen que ver con la preparación académica: la pasión es un gran combustible para esta clase de acción.

7.- No tiene fecha de inicio y de término; casi siempre parte de una motivación personal del individuo que patrocina o controla la estrategia general, pudiendo empatarla o no a un calendario político o electoral.

8.- La propaganda oscura sí pretende aniquilar al adversario del propagandista o beneficiado de éste; se entiende por aniquilación o exterminio, la parálisis política, social y económica del objetivo en cuestión.

9.- La propaganda oscura trabaja en los medios masivos de comunicación.

10.- No le afectan las prerrogativas que reciben los partidos políticos, ya que no hay una estructura fija que deba sostenerse.

11.- Y, carece de personalidad ideológica con las consecuencias que como causa final en términos de persuasión persigue. Es en más de un sentido, hueca.

Cómo opera la propaganda oscura

El proceso de creación de opinión pública es la parte que involucra a la red de redes en cualquier proceso propagandístico oscuro; es decir, desde su parte de planeación hasta su implementación virtual. Van algunos de sus componentes.

  • La asociación informativa. En cualquier comunidad, los medios de comunicación saben en qué tema meterse y hasta adónde hacerlo; a quién atacar y en qué dosis administrar tal ataque; a qué reportero o fotógrafo enviar y por supuesto, si se deja al libre arbitrio del enviado hacer las preguntas, establecer los ángulos de cámara o de plano, extender una lista de preguntas u ordenarle al hombre de la lente lo que debe retratar. Luego entonces, el primer motivo para que un grupo de notables que a su vez representa al total de los medios de una comunidad ─o para ser directos, a los medios más importantes─ trabaje en forma sincronizada, se debe a la formación de una “opinión pública” que estandarice los temas que “debe” discutir la porción de la sociedad que interesa a dicha asociación informativa.
  • Las filtraciones. Una filtración supone que sí hay una porción legítima en aquello que se filtra, de otro modo sería una mentira común y corriente. Tampoco es una verdad al ciento por ciento porque carecería de materia oscura y por lo tanto, no podría amoldarse a los deseos del propagandista o de su cliente. Diríase que una filtración contiene un ingrediente de verdad para “parecer” y otro componente de mentira para agrandar, empequeñecer, ridiculizar, exagerar algún rasgo con el que se pretende atacar al objetivo y, con el que se pretende convencer al mercado-objetivo que “sí el río suena es porque agua lleva”.
  • Los trascendidos. Un trascendido es un chisme, un rumor que se escucha en los corrillos de un poder específico y que al no poder comprobarse, se maneja a manera de “radio pasillo”. El poder del trascendido está en la maravilla dialéctica que encierra: dice todo lo que quiere decir sin posibilidad alguna de ser demandado, denunciado, acusado por la parte lesionada, ya que es un chisme que “llegó a la redacción y que como tal se anuncia antes de divulgar”.
  • El “anonimato”. Un “anonimato” en propaganda oscura es la invención de un personaje invisible, que permite redondear un rumor y ofrecerle una apariencia sólida y válida ante el público-objetivo. La idea del anonimato fue noble en principio: una persona denunciaba un hecho a todas luces ilegal, a cambio de ocultar su nombre, pues si el infractor lograra identificarlo, podría despedirlo de su trabajo, amenazar a su familia o de plano causarle la muerte. Por ello, el anonimato es útil siempre y cuando no caiga en manos de un propagandista oscuro; si es así, el ocultamiento del “mensajero” se traducirá en una eficiente coartada para los trabajos más delirantes.
  • El rumor. Las filtraciones, trascendidos y anonimatos no podrían funcionar sin un combustible llamado “rumor”. El rumor es un contenido semántico que puede orillarse hacia una verdad o una mentira; hacia algo maravilloso o algo catastrófico; funciona cuando mueve el tramo de confort de una persona, de una sociedad, de un gobierno; en otras palabras, el rumor bien construido es capaz de desestabilizar, siempre y cuando sea sólido desde la perspectiva argumentativa y el público-objetivo no tenga información que le permita contrastar la frase propagandística con la realidad.
  • El slanting es un recurso discursivo que se fundamenta en el “error” de apreciación. Un periodista puede hacer trizas a un personaje determinado mediante: acusaciones, trascendidos, rumores, sondeos a modo, parcializaciones, noticias inexistentes, testigos fantasmales, juicios de valor, ocultamiento de datos, distorsiones y muchas otras cosas más, cubiertas bajo un manto protector: el error, manejado como un desliz que cometió el que informa, no con propósitos de atacar a una persona determinada; simplemente, la formación académica del periodista, su experiencia, sus fuentes, sus alcances mentales “no fueron suficientes para entender la noticia” y por ello, “le pegó sin querer”. En ese tenor, el medio de comunicación puede asestarle un hachazo a cualquier persona y posteriormente, ofrecerle una disculpa por el equívoco.
  • El Reduccionismo-Maniqueísmo. Se entiende por “Reduccionismo-Maniqueísmo” a un recurso discursivo consistente en producir cualquier noticia bajo el concepto de “buenos y malos”. Bajo tal lógica, “los malos” serán todos aquellos que están en contra del grupo de poder que patrocina la acción propagandística, mientras que “los buenos” serán todos aquellos que trabajan a favor de dicho grupo. El gran poder de este recurso, radica en que la nota tratada de tal forma, es asimilada a una velocidad increíble por parte de las masas, ya que funciona bajo el mismo sistema de los guiones de las telenovelas: “los malos son muy malos y los buenos son muy buenos”. El mensaje funciona con enorme eficiencia en la masa, que generalmente no puede discernir el enfoque propagandístico oscuro de una nota informativa.

Conclusiones sobre la oscuridad informativa

La potencia. La propaganda oscura soporta todo tipo de contradicción porque no tiene necesidad alguna de justificar que la única regla que sigue, es la ausencia de reglas. Partiendo de la base que la propaganda oscura se sirve de todo y de todos, de cualquier recurso que le pueda ser de utilidad, es de esperarse que no muestre pena por vivir inmersa en la contradicción.

La Multihabilidad. La propaganda oscura se sirve de los recursos más extravagantes y contradictorios para poder tener éxito; esto es, aniquilar a su oponente sin costos de reflexión o meditación sobre alguna doctrina que le hubiera servido de “inspiración”. Por ello, la propaganda oscura mezcla la intención del propagandista con la buena fe de aquellos que creen en lo que se les dice, así como de la sociedad que observa con inocencia, como la trivialidad se infla hasta ser escándalo distractivo y como el auténtico alboroto se transforma en frivolidad que a muchos inmuniza contra la legitima capacidad de sorpresa.

El concepto de Dark Marketing busca alertar a la sociedad sobre las graves consecuencias de la ambigüedad informativa en todos los órdenes de la vida cotidiana. Podemos seguir viviendo en la indiferencia que mata a la rectificación colectiva o arriesgarnos por cambiar en forma radical nuestra relación con la imagen y el mensaje, siendo mejores ciudadanos, críticos de lo que supuestamente es, pero que solo la criticidad dirá si realmente lo es.

Para ver la diferencia entre campaña Negra y campaña Oscura, les recomiendo leer mi artículo «El concepto diferenciador de las campañas: negro versus oscuro«: Jorge David Cortés Moreno.

Jorge David Cortés Moreno Acerca de: Jorge David Cortés Moreno
Académico, consultor experto en comunicación política.

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